PENULTIMOS CAPITULOS!!
Capitulo Cuarenta y seis
Tom miro como ____ tocaba el piano con una habilidad única y fina. Sus dedos se deslizaban por lo teclados del piano de madera clara de una manera suave haciendo que sonara hermoso. Su dulce y femenina voz acompañaba la melodía crearon una canción sencilla pero al mismo tiempo perfecta y única.
Cuando el había visto el anuncio de un pequeño concierto que ella haría se sintió bendecido en ese momento. No tenia en cuenta de las personas a su al rededor que lo miraban de vez en cuando o que estaban absortos en la voz de sirena de _____. Tom solo la miraba a ella con su vestido sencillo y holgado sentada derecha con su cabeza ladeada a un lado con ojos cerrados dándole una inocencia adorable. Sonrió levemente al saber que detrás de esa fachada podía llegar a ser otra persona completamente diferente, podría llegar a ser una mujer sensual y salvaje pero con su toque de inocencia que la había más deseable. Si. Nunca debió dejarla ir, menudo idiota.
El público comenzó a aplaudir cuando ella termino de tocar y esta se despidió con una breves palabras y una tierna sonrisa.
Cuando ___ desapareció en el escenario y el público comenzó a salir él se aventuro hasta los camerinos del viejo teatro donde ella había estando cantando. En realidad Tom no tenia ningún plan de como recuperarla pensaba que era una buena idea hablar con ella después de su presentación, eso pensó hasta ver a un guardia cuidar la entrada a los camerinos. Maldijo por lo bajo y aclaro su garganta.
-Necesito ver a ____.
-Y yo necesito que te largues -espeto el hombre.
-Soy un amigo de ella, tuvimos un pequeño problema y quiero resolverlo.
-También tengo problemas y ese no es uno de los míos.
Vale, él pensaba que tenía un carácter de los mil demonios pero el tipo le ganaba.
-¿No quieres ayudarme por unos cien dólares? -ofreció Tom esperando la reacción del guardia. Lo miro y seguía mirándolo fijo sin reflejar alguna emoción.
-Me pagan más que eso -bufo- No pondría en peligro a la señorita Cassidy por unos miserables dólares.
Tom paso la mano por su cabello y tomo aire.
-Oye, si en verdad fuera a hacerle algún daño te hubiese lastimado primero.
Aunque con la altura del hombre hubiese dudado que fuera muy fácil.
-No puedo lastimarla mas de lo que ya lo hice, solo quiero arreglarlo. Llevo una semana ahogándome en whisky por ella, toda una maldita semana solo porque la amo. Simplemente quiero hablar con ella, ¿es difícil entender eso?
La expresión del hombre se suavizó y creyó ver una sonrisa. Este hizo una seña con su cabeza y el alivio consumió su cuerpo entero.
-Te estaré vigilando.
Tom murmuro un gracias y camino por el pasillo hasta detenerse junto a una puerta donde un grupo de personas se encontraban hablando. Entre ellas, _____. Estaba sonriente y tomando una botella de agua, se veía tan feliz con todas sus personas alrededor...sobre todo con un hombre musculoso a su lado, el cual tenia un brazo rodeando su cintura acercándola a su cuerpo. Una sensación se acumulo en el estomago y un instinto asesino comenzó a desarrollarse en un instante, intento respirar con calma y apretó los puños para evitar entrar y golpearlo, ___ se molestaría si lo hiciera y por un momento se detuvo a pensar en la reacción de ella al verlo. No había pensado en ello, no podía aparecer como si nada y pedir que volviera con el y menos con toda la gente que la rodeaba.
-¿Entrará? -pregunto el guardia. El perdió la seguridad y comenzó a arrepentirse, probablemente si entrara lo primero que ella haría seria tirarle algo a la cabeza o insultarle. Definitivamente tenia que planear las cosas mejores.
Cogió un pedazo de papel de su bolsillo del pantalón y un bolígrafo en su chaqueta, escribió unas cuantas cosas y doblo el papel.
-Entrégueselo y no lo abra -le ordeno al guardia. Este frunció el ceño y guardo el papel.
Tom volvió a mirarla sonreír antes de salir de los camerinos.
Tom miro como ____ tocaba el piano con una habilidad única y fina. Sus dedos se deslizaban por lo teclados del piano de madera clara de una manera suave haciendo que sonara hermoso. Su dulce y femenina voz acompañaba la melodía crearon una canción sencilla pero al mismo tiempo perfecta y única.
Cuando el había visto el anuncio de un pequeño concierto que ella haría se sintió bendecido en ese momento. No tenia en cuenta de las personas a su al rededor que lo miraban de vez en cuando o que estaban absortos en la voz de sirena de _____. Tom solo la miraba a ella con su vestido sencillo y holgado sentada derecha con su cabeza ladeada a un lado con ojos cerrados dándole una inocencia adorable. Sonrió levemente al saber que detrás de esa fachada podía llegar a ser otra persona completamente diferente, podría llegar a ser una mujer sensual y salvaje pero con su toque de inocencia que la había más deseable. Si. Nunca debió dejarla ir, menudo idiota.
El público comenzó a aplaudir cuando ella termino de tocar y esta se despidió con una breves palabras y una tierna sonrisa.
Cuando ___ desapareció en el escenario y el público comenzó a salir él se aventuro hasta los camerinos del viejo teatro donde ella había estando cantando. En realidad Tom no tenia ningún plan de como recuperarla pensaba que era una buena idea hablar con ella después de su presentación, eso pensó hasta ver a un guardia cuidar la entrada a los camerinos. Maldijo por lo bajo y aclaro su garganta.
-Necesito ver a ____.
-Y yo necesito que te largues -espeto el hombre.
-Soy un amigo de ella, tuvimos un pequeño problema y quiero resolverlo.
-También tengo problemas y ese no es uno de los míos.
Vale, él pensaba que tenía un carácter de los mil demonios pero el tipo le ganaba.
-¿No quieres ayudarme por unos cien dólares? -ofreció Tom esperando la reacción del guardia. Lo miro y seguía mirándolo fijo sin reflejar alguna emoción.
-Me pagan más que eso -bufo- No pondría en peligro a la señorita Cassidy por unos miserables dólares.
Tom paso la mano por su cabello y tomo aire.
-Oye, si en verdad fuera a hacerle algún daño te hubiese lastimado primero.
Aunque con la altura del hombre hubiese dudado que fuera muy fácil.
-No puedo lastimarla mas de lo que ya lo hice, solo quiero arreglarlo. Llevo una semana ahogándome en whisky por ella, toda una maldita semana solo porque la amo. Simplemente quiero hablar con ella, ¿es difícil entender eso?
La expresión del hombre se suavizó y creyó ver una sonrisa. Este hizo una seña con su cabeza y el alivio consumió su cuerpo entero.
-Te estaré vigilando.
Tom murmuro un gracias y camino por el pasillo hasta detenerse junto a una puerta donde un grupo de personas se encontraban hablando. Entre ellas, _____. Estaba sonriente y tomando una botella de agua, se veía tan feliz con todas sus personas alrededor...sobre todo con un hombre musculoso a su lado, el cual tenia un brazo rodeando su cintura acercándola a su cuerpo. Una sensación se acumulo en el estomago y un instinto asesino comenzó a desarrollarse en un instante, intento respirar con calma y apretó los puños para evitar entrar y golpearlo, ___ se molestaría si lo hiciera y por un momento se detuvo a pensar en la reacción de ella al verlo. No había pensado en ello, no podía aparecer como si nada y pedir que volviera con el y menos con toda la gente que la rodeaba.
-¿Entrará? -pregunto el guardia. El perdió la seguridad y comenzó a arrepentirse, probablemente si entrara lo primero que ella haría seria tirarle algo a la cabeza o insultarle. Definitivamente tenia que planear las cosas mejores.
Cogió un pedazo de papel de su bolsillo del pantalón y un bolígrafo en su chaqueta, escribió unas cuantas cosas y doblo el papel.
-Entrégueselo y no lo abra -le ordeno al guardia. Este frunció el ceño y guardo el papel.
Tom volvió a mirarla sonreír antes de salir de los camerinos.
Capitulo Cuarenta y siete
Una risa grupal resonó por todo el camerino cuando Deke, a su lado, había dicho algo que extrañamente le pareció gracioso a todos excepto a ella. Estaba cansada, no había querido presentarse siquiera y solamente quería dormir y no volver a despertar. Deke la miro de reojo y frunció un poco el ceño, luego la mano con la que rodeaba su cintura la acerco mas a el para darle un brazo amistoso. Todo su staff fue saliendo poco a poco para dejarla sola y una vez que todos estuvieron afuera, incluyendo a su manager egoísta, ella sintió un peso menos encima.
-Estoy cansada -le dijo a Deke. Este la miro comprendiéndola y le dio un beso en la mejilla.
-Lo se, ____. No quería que te presentaras hoy pero no soy tu manager para decidir que hacer.
-A veces odio a Drake -murmuro refiriéndose a su manager- Es tan mandón y no comprende cuando estoy cansada emocionalmente.
Suspiro.
-Lo hace para llevarte a la cima, solo quiere que seas grande. ¿Te imaginas salir a todos lados y que todos te reconocieran?
Ella sabia como era imaginarse eso, era muy extraño las veces que ella salía y la reconocieran, la mayor parte del tiempo solo era parte de la multitud.
-Tal vez quiere que sea grande, pero también quiere dinero.
-No puedo negarlo, todos quieren dinero.
-Quiero descansar un momento, no quiero saber de nada por los momentos. -dijo recostándose del sofá.
Alguien toco la puerta. Uno, dos, tres veces. ___ gruño y puso un brazo sobre sus ojos. Deke la abrió y dejo pasar al guardia de seguridad.
-Ty -saludo palmeando su hombro- ¿Qué pasa?
-Tengo algo para la señorita Cassidy.
-Ella no quiere saber de nada de estos momentos.
-Es importante -saco un trozo de papel doblado. Deke bajo la vista hasta el papel y arqueo una ceja.
-¿De quién es?
-De un tal Tom Kaulitz.
_____ se levanto tan rápidamente que sintió su cabeza dolerle aun mas. Se acerco hasta ambos hombres y saludo al guardia con una sonrisa.
-¿Tom Kaulitz estuvo aquí? -pregunto con rapidez.
Odiaba como su tono de voz sonaba tan desesperado.
-Hace una hora aproximadamente, estaba decidido en visitarla, hasta me dio un discurso pero se retracto. Solo me entrego esto -señalo el papel.
____ se mordió el labio inferior y cogió el papel temerosa por saber lo que decía.
-Gracias, puedes retirarte.
Sonrió y una vez que la puerta estuvo cerrada Deke la miro fijamente.
-No puedes abrirlo.
-No lo haré -mintió y guardo el papel.
-Lo harás, ¿no?
Suspiro.
-Tengo que hacerlo. Necesito hacerlo.
El negó con su cabeza y beso su frente.
-No quiero verte otra vez mal.
-No lo estaré.
-Te dejare sola para que lo leas.
Ella asintió y espero a que estuviera completamente sola. Cuando escucho la puerta cerrar desdoblo el papel con rapidez y se sentó en el sofá.
Tal vez se había arrepentido de todo y quería que volvieran, el simple hecho de que dijera eso hacia su corazón latir furiosamente.
En el comienzo de la frase cerro los ojos y casi pudo creer escuchar su voz masculina, suave y gruesa en su cabeza. Los volvió a abrir y dejo sus ojos viajar por las palabras, con cada palabra que leía su sonrisa se borraba.
Apretó la mandíbula y arrugo el papel.
-Imbécil -murmuro molesta la castaña.
Una risa grupal resonó por todo el camerino cuando Deke, a su lado, había dicho algo que extrañamente le pareció gracioso a todos excepto a ella. Estaba cansada, no había querido presentarse siquiera y solamente quería dormir y no volver a despertar. Deke la miro de reojo y frunció un poco el ceño, luego la mano con la que rodeaba su cintura la acerco mas a el para darle un brazo amistoso. Todo su staff fue saliendo poco a poco para dejarla sola y una vez que todos estuvieron afuera, incluyendo a su manager egoísta, ella sintió un peso menos encima.
-Estoy cansada -le dijo a Deke. Este la miro comprendiéndola y le dio un beso en la mejilla.
-Lo se, ____. No quería que te presentaras hoy pero no soy tu manager para decidir que hacer.
-A veces odio a Drake -murmuro refiriéndose a su manager- Es tan mandón y no comprende cuando estoy cansada emocionalmente.
Suspiro.
-Lo hace para llevarte a la cima, solo quiere que seas grande. ¿Te imaginas salir a todos lados y que todos te reconocieran?
Ella sabia como era imaginarse eso, era muy extraño las veces que ella salía y la reconocieran, la mayor parte del tiempo solo era parte de la multitud.
-Tal vez quiere que sea grande, pero también quiere dinero.
-No puedo negarlo, todos quieren dinero.
-Quiero descansar un momento, no quiero saber de nada por los momentos. -dijo recostándose del sofá.
Alguien toco la puerta. Uno, dos, tres veces. ___ gruño y puso un brazo sobre sus ojos. Deke la abrió y dejo pasar al guardia de seguridad.
-Ty -saludo palmeando su hombro- ¿Qué pasa?
-Tengo algo para la señorita Cassidy.
-Ella no quiere saber de nada de estos momentos.
-Es importante -saco un trozo de papel doblado. Deke bajo la vista hasta el papel y arqueo una ceja.
-¿De quién es?
-De un tal Tom Kaulitz.
_____ se levanto tan rápidamente que sintió su cabeza dolerle aun mas. Se acerco hasta ambos hombres y saludo al guardia con una sonrisa.
-¿Tom Kaulitz estuvo aquí? -pregunto con rapidez.
Odiaba como su tono de voz sonaba tan desesperado.
-Hace una hora aproximadamente, estaba decidido en visitarla, hasta me dio un discurso pero se retracto. Solo me entrego esto -señalo el papel.
____ se mordió el labio inferior y cogió el papel temerosa por saber lo que decía.
-Gracias, puedes retirarte.
Sonrió y una vez que la puerta estuvo cerrada Deke la miro fijamente.
-No puedes abrirlo.
-No lo haré -mintió y guardo el papel.
-Lo harás, ¿no?
Suspiro.
-Tengo que hacerlo. Necesito hacerlo.
El negó con su cabeza y beso su frente.
-No quiero verte otra vez mal.
-No lo estaré.
-Te dejare sola para que lo leas.
Ella asintió y espero a que estuviera completamente sola. Cuando escucho la puerta cerrar desdoblo el papel con rapidez y se sentó en el sofá.
Tal vez se había arrepentido de todo y quería que volvieran, el simple hecho de que dijera eso hacia su corazón latir furiosamente.
En el comienzo de la frase cerro los ojos y casi pudo creer escuchar su voz masculina, suave y gruesa en su cabeza. Los volvió a abrir y dejo sus ojos viajar por las palabras, con cada palabra que leía su sonrisa se borraba.
Apretó la mandíbula y arrugo el papel.
-Imbécil -murmuro molesta la castaña.
Capitulo Cuarenta y ocho
Eran las dos de la tarde, estaba cansada y era navidad. Suspiro. Otra navidad triste y sola.
Debía odiar a Tom por hacerla pasar por esto en lo que era uno de los días mas felices del año. Se suponía que pasaría la Navidad con Deke, ambos saliendo o pasando bien el día, no se suponía que estaría en este problema, estresándose y queriendo matar a la primera persona que se cruzara en su camino.
Hacia cuatro días había leído la nota que Tom le había dejado, hace cuatro días mantuvo su mente en dudo en ir a enfrentarlo o no. Cerro los ojos con fuerzas cuando su cara comenzó a enrojecerse por furia.
Todavía sentía su sangre hervir -de mala manera- al recordar exactamente sus palabras.
"Estuve pensándolo bien y me dije que un trato es un trato dije que permanecerías un mes en mi cama y así será, todo por tu padre, cher.
Piénsalo bien, si amas a tu padre lo harás. Recuerda te faltan aún dos semanas en mi cama como mi esclava sexual
Tom"
Apretó sus puños automáticamente alrededor del volante hasta convertir sus nudillos en un color blanco. No podía creerlo. ¿Como podría decirle eso? Aun había pasado cuatro días y no creía que lo hubiera hecho en realidad, y en el peor de todos los casos aun cuando Ella se encontraba molesta no sentía la necesidad o no podía odiarlo.
Eso no le gustaba.
Ahora ahí estaba ella, en Louisiana, en un coche que no lograba encender un día de Navidad para enfrentar al hombre que amaba que la quería como su esclava sexual. Vaya suerte la de ella. Suspiro e intento encender nuevamente el coche, cuando el motor hizo un sonido avisando que estaba encendido ella sonrió gloriosa.
-Vamos avanzando en este día un poco -se dijo a sí misma.
Logro salir del estacionamiento y puso en marcha el coche hasta la Casa de Tom.
-Mejor que tengas mucho hielo Kaulitz, porque después que abras esa puerta tendrás que pasar una semana entera con moretones. -dijo ella en voz alta mientras avanzaba por las calles de Louisiana.
Cuando se detuvo en un semáforo, pudo observar en el otro extremo de la calle el primer restaurante Francés que el la había llevado. Inconscientemente sus mejillas comenzaron a tornarse rosadas por los recuerdos que había tenido de ese día.
"Montre moi-ton jollie corps". Recordaba el sonido ronco, masculino y sensual de su voz cuando le hablaba en Francés. Por unos momentos no creyó ser capaz de golpearlo al verlo sino de besarlo hasta emborracharse de sus besos. Sonrió tontamente y luego se obligo a sacar esa idea de su Cabeza. El sonido de otro coche la sobresalto e hizo que pusiera en marcha el coche nuevamente hasta su destino.
Por su suerte, tenía memoria fotográfica y recordaba exactamente como llegar hasta el lugar sin problemas, paso por el bosque de pinos largo que en su primera vez y ese pequeño trayecto se le hizo casi infernal e infinito. El corazón comenzó a latir al ver la mansión blanca, siguió marchando hasta entrar en su jardín verde y hermoso por primera vez después de su ida.
Respiro dificultosamente y apoyo su cabeza en el volante, solo tenia que ir, tocar su puerta, enfrentarlo y luego volver con su cabeza en alto. Ese era su plan. Camino hasta la entrada y cuando estaba a punto de tocar el timbre, frunció el ceño al ver que la entrada estaba abierta.
-¿Qué demonios...? -murmuro y abrió con cuidado la puerta.
Eran las dos de la tarde, estaba cansada y era navidad. Suspiro. Otra navidad triste y sola.
Debía odiar a Tom por hacerla pasar por esto en lo que era uno de los días mas felices del año. Se suponía que pasaría la Navidad con Deke, ambos saliendo o pasando bien el día, no se suponía que estaría en este problema, estresándose y queriendo matar a la primera persona que se cruzara en su camino.
Hacia cuatro días había leído la nota que Tom le había dejado, hace cuatro días mantuvo su mente en dudo en ir a enfrentarlo o no. Cerro los ojos con fuerzas cuando su cara comenzó a enrojecerse por furia.
Todavía sentía su sangre hervir -de mala manera- al recordar exactamente sus palabras.
"Estuve pensándolo bien y me dije que un trato es un trato dije que permanecerías un mes en mi cama y así será, todo por tu padre, cher.
Piénsalo bien, si amas a tu padre lo harás. Recuerda te faltan aún dos semanas en mi cama como mi esclava sexual
Tom"
Apretó sus puños automáticamente alrededor del volante hasta convertir sus nudillos en un color blanco. No podía creerlo. ¿Como podría decirle eso? Aun había pasado cuatro días y no creía que lo hubiera hecho en realidad, y en el peor de todos los casos aun cuando Ella se encontraba molesta no sentía la necesidad o no podía odiarlo.
Eso no le gustaba.
Ahora ahí estaba ella, en Louisiana, en un coche que no lograba encender un día de Navidad para enfrentar al hombre que amaba que la quería como su esclava sexual. Vaya suerte la de ella. Suspiro e intento encender nuevamente el coche, cuando el motor hizo un sonido avisando que estaba encendido ella sonrió gloriosa.
-Vamos avanzando en este día un poco -se dijo a sí misma.
Logro salir del estacionamiento y puso en marcha el coche hasta la Casa de Tom.
-Mejor que tengas mucho hielo Kaulitz, porque después que abras esa puerta tendrás que pasar una semana entera con moretones. -dijo ella en voz alta mientras avanzaba por las calles de Louisiana.
Cuando se detuvo en un semáforo, pudo observar en el otro extremo de la calle el primer restaurante Francés que el la había llevado. Inconscientemente sus mejillas comenzaron a tornarse rosadas por los recuerdos que había tenido de ese día.
"Montre moi-ton jollie corps". Recordaba el sonido ronco, masculino y sensual de su voz cuando le hablaba en Francés. Por unos momentos no creyó ser capaz de golpearlo al verlo sino de besarlo hasta emborracharse de sus besos. Sonrió tontamente y luego se obligo a sacar esa idea de su Cabeza. El sonido de otro coche la sobresalto e hizo que pusiera en marcha el coche nuevamente hasta su destino.
Por su suerte, tenía memoria fotográfica y recordaba exactamente como llegar hasta el lugar sin problemas, paso por el bosque de pinos largo que en su primera vez y ese pequeño trayecto se le hizo casi infernal e infinito. El corazón comenzó a latir al ver la mansión blanca, siguió marchando hasta entrar en su jardín verde y hermoso por primera vez después de su ida.
Respiro dificultosamente y apoyo su cabeza en el volante, solo tenia que ir, tocar su puerta, enfrentarlo y luego volver con su cabeza en alto. Ese era su plan. Camino hasta la entrada y cuando estaba a punto de tocar el timbre, frunció el ceño al ver que la entrada estaba abierta.
-¿Qué demonios...? -murmuro y abrió con cuidado la puerta.
HOLA!!! BUENO MAÑANA ACABA LA NOVELA ... ESPERO Y COMENTEN ... 3 O MAS Y AGREGO LOS ULTIMOS CAPS Y LA NUEVA NOVE ... BUENO QUE ESTEN BIEN ... HASTA PRONTO
Pero agrega enserioo Virgii.
ResponderBorrarEsta buenisima :)
Jjajaja pienso lo mismo q jennifer please no nos dejes asii , ysin subir en tantos dias xdd , me encanta la nove no quiero q acabe , sube sii no te olvides . BYE cuidate mucho
ResponderBorrarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderBorrarPienso lo mismo que jennifer cumplimos con los comentarios :(
ResponderBorrarSube pronto
Sigueeeeeee
ResponderBorrarY ahora que pasara?? me encanto virgi esta cada vez mas buena :)
ResponderBorrarNo subiste!! Hemos cumplido con los comentarios :/
ResponderBorrarNo nos ilusiones.
Pero bueno virgiiii :(( q pasa q no nos subes u.u nosotras cumplimos con los comentarios , no nos dejes asi , creo q no es justo xdd espero y estes bien. Jujuj bye
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