Capitulo Treinta y cinco
La pelinegra bostezo y se dirigió hasta la cocina para desayunar. Aunque la mayor parte del frío se encontraba en su cuarto quiso haberse puesto unos pantalones largos en vez de aquellos shorts de pijama. Sintió como su gata se frotaba contra sus piernas mientras ella caminaba, sonrió y la cogió entre brazos.
-Zafiro -acaricio su pelaje- Buenos días chica.
La gata ronroneo y se estiro entre sus brazos para luego volver a bajar y huir hasta la cocina. Ella se apoyo en el umbral de la puerta y sonrió al ver a Tom agachado buscando algo en la nevera de su cocina. Con su mirada busco a Diana y frunció al ceño al no poder verla.
___ se mordió el labio y recorrió la espalda desnuda de Tom. Tenía unos hombros anchos y una cintura estrecha haciendo un triangulo perfecto, podía ver sus músculos moverse junto a él y sintió sus dedos picar ante la necesidad de acercarse, acariciarlo y frotarse como si fuera un felino. Ahogo una risa ante la idea de frotarse contra el ¿Qué reacción tendría si lo hiciera?
Tom se movió por la cocina mientras encendida la radio encima de la nevera, esta comenzó a sonar una canción que el conocía. Movía las caderas de una manera divertida junto al ritmo y cantaba la canción con un tono ronco y desafinado. Ella apretó sus labios intentando no reír ante su intento. Definitivamente la música no era su fuerte.
Rompió unos huevos y los puso sobre el sartén. El siguió cantando y se dio la vuelta para encontrarse con su mirada gris.
-Debería darte unas clases de canto, pareces un perro –le dijo burlona.
Ella le regalo una sonrisa la cual el devolvió. Se acerco a ella y atrapo sus labios con un lento y sensual beso.
-Buenos días -dijo a escasos centímetros de sus labios.
-Buenos días. -contesto ella y volvió a besarlo. Paso sus brazos por su cuello y lo atrajo hacia ella sintiendo sus senos aplastarse contra su duro y caliente pecho. El gimió y se separo.
-Que buena forma de saludar a las personas ¿lo haces siempre con todos? -le sonrió burlón y ella le golpeo el brazo y paso por su lado.
-Es extraño verte acá, pensé que pasabas todo el día en tu oficina...no pareces muy atraído al mundo exterior.
El hizo una mueca fingiendo estar ofendido.
-Gracias por creer que soy un desadaptado social.
-¡No me refería a eso! –rio- Digo que siempre estas más concentrado en tu proyecto que en otra cosa.
-No en realidad solo que quiero terminar con esto lo mas antes posible. Algunas personas pueden ser una espina en el culo -ella rio por el comentario- Además le di un descanso a Mark y Diana por Navidad, tenía que comer.
-Navidad es dentro de dos semanas -recordó ____.
El simplemente se encogió de hombros.
-Debo de tener una vena bondadosa, aunque me agrade Diana se que tiene mejores cosas que hacer que alimentarme y Mark... -se rasco la nuca y puso una cara pensativa- En realidad el chico ya lo estaba pidiendo, necesitaba arreglar algunos asuntos con su familia.
Ella observo como suspiraba y un brillo de tristeza se acumulaba en sus ojos marrones.
-Debe ser lindo tener una familia -susurro. El corazón de ___ dio un vuelco y quiso atraerlo y abrazarlo con fuerzas.
Lo entendía con perfección. La última vez que había tenido una Navidad feliz fue antes de que su madre muriera, hace 17 años atrás. Carraspeo y decidió cambiar de tema.
La pelinegra bostezo y se dirigió hasta la cocina para desayunar. Aunque la mayor parte del frío se encontraba en su cuarto quiso haberse puesto unos pantalones largos en vez de aquellos shorts de pijama. Sintió como su gata se frotaba contra sus piernas mientras ella caminaba, sonrió y la cogió entre brazos.
-Zafiro -acaricio su pelaje- Buenos días chica.
La gata ronroneo y se estiro entre sus brazos para luego volver a bajar y huir hasta la cocina. Ella se apoyo en el umbral de la puerta y sonrió al ver a Tom agachado buscando algo en la nevera de su cocina. Con su mirada busco a Diana y frunció al ceño al no poder verla.
___ se mordió el labio y recorrió la espalda desnuda de Tom. Tenía unos hombros anchos y una cintura estrecha haciendo un triangulo perfecto, podía ver sus músculos moverse junto a él y sintió sus dedos picar ante la necesidad de acercarse, acariciarlo y frotarse como si fuera un felino. Ahogo una risa ante la idea de frotarse contra el ¿Qué reacción tendría si lo hiciera?
Tom se movió por la cocina mientras encendida la radio encima de la nevera, esta comenzó a sonar una canción que el conocía. Movía las caderas de una manera divertida junto al ritmo y cantaba la canción con un tono ronco y desafinado. Ella apretó sus labios intentando no reír ante su intento. Definitivamente la música no era su fuerte.
Rompió unos huevos y los puso sobre el sartén. El siguió cantando y se dio la vuelta para encontrarse con su mirada gris.
-Debería darte unas clases de canto, pareces un perro –le dijo burlona.
Ella le regalo una sonrisa la cual el devolvió. Se acerco a ella y atrapo sus labios con un lento y sensual beso.
-Buenos días -dijo a escasos centímetros de sus labios.
-Buenos días. -contesto ella y volvió a besarlo. Paso sus brazos por su cuello y lo atrajo hacia ella sintiendo sus senos aplastarse contra su duro y caliente pecho. El gimió y se separo.
-Que buena forma de saludar a las personas ¿lo haces siempre con todos? -le sonrió burlón y ella le golpeo el brazo y paso por su lado.
-Es extraño verte acá, pensé que pasabas todo el día en tu oficina...no pareces muy atraído al mundo exterior.
El hizo una mueca fingiendo estar ofendido.
-Gracias por creer que soy un desadaptado social.
-¡No me refería a eso! –rio- Digo que siempre estas más concentrado en tu proyecto que en otra cosa.
-No en realidad solo que quiero terminar con esto lo mas antes posible. Algunas personas pueden ser una espina en el culo -ella rio por el comentario- Además le di un descanso a Mark y Diana por Navidad, tenía que comer.
-Navidad es dentro de dos semanas -recordó ____.
El simplemente se encogió de hombros.
-Debo de tener una vena bondadosa, aunque me agrade Diana se que tiene mejores cosas que hacer que alimentarme y Mark... -se rasco la nuca y puso una cara pensativa- En realidad el chico ya lo estaba pidiendo, necesitaba arreglar algunos asuntos con su familia.
Ella observo como suspiraba y un brillo de tristeza se acumulaba en sus ojos marrones.
-Debe ser lindo tener una familia -susurro. El corazón de ___ dio un vuelco y quiso atraerlo y abrazarlo con fuerzas.
Lo entendía con perfección. La última vez que había tenido una Navidad feliz fue antes de que su madre muriera, hace 17 años atrás. Carraspeo y decidió cambiar de tema.
-¿Qué
cocinas? Huele bien.
-Haré unos panqueques con huevos revueltos. ¿Tienes hambre?
Ella le sonrió coqueta.
-Siempre -el soltó una risa que hizo que se estremeciera.
-Bien, entonces ayúdame.
Capitulo Treinta y seis-Haré unos panqueques con huevos revueltos. ¿Tienes hambre?
Ella le sonrió coqueta.
-Siempre -el soltó una risa que hizo que se estremeciera.
-Bien, entonces ayúdame.
-¿Quieres tener un postre? –pregunto él.
Si estas tu en el por supuesto, pensó ella.
-Claro, ¿por qué no?
-Hare una ensalada de frutas con chocolate –le guiño el ojo y paso por su lado.
-No soy buena cocinando. Estoy acostumbrada a comer en restaurantes y eso -le comento mientras le ayudaba a hacer la mezcla de los panqueques. Tom sacaba algunas frutas de la nevera y comenzó a cortarlas de la manera de como lo haría un chef.- ¡Eres asombroso!
El rio y reunió todas la frutas cortadas en un bol.
-No soy un pobre solterón que no sabe cuidarse de sí mismo -guiño y saco syrop de chocolate para echarlo encima de las frutas cortadas. Cogió una fresa repleta de chocolate y la acerco hasta los labios de ella.
____ saco un poco su lengua para probar el chocolate que chorreaba de la fruta. Abrió los labios y mordió un poco deleitándose de la mezcla de sabores entre ambos objetos.
-Mmm -gimió y lamio el chocolate de sus labios. Tom sonrió y acaricio su mejilla.
-No puedo encontrar la razón por la que seas tan hermosa -El se sorprendió diciendo eso en voz alta. Las mejillas de la pelinegra enrojecieron y siguió mezclando.
-Gracias -dijo por lo bajo con sus mejillas totalmente encendidas.
Siguió enfrascada en su tarea y vertió la mezcla en el sartén, ya caliente, intento hacer un círculo con la mezcla y se volvió para hablar con Tom cuando un polvo blanco le llego a su cara.
-¡Tom! -grito ella, apartando parte de la harina de su cara y cogió el syrop a un lado, apretó la botella y dejo que el líquido llegara a su cara y pecho desnudo. El rio y cogió el líquido chocolatoso de su cara y lo restregó por el cuello esbelto de ella, luego con la botella esparció mas chocolate por su pecho.
La cogió por su cintura y lamio el chocolate de su cuello enviando una carga eléctrica a su columna estremeciéndola por completo. Cuando comenzó a bajar por su pecho ella comenzó a reír como loca e intento apartarse.
-¡No! -chillo riendo- ¡Basta, basta, basta!
Él la subió en el tope de la cocina, abrió sus piernas, se poso entre sus muslos y acaricio haciéndole cosquillas. Beso su boca con suavidad permitiéndole saborear el sabor de chocolate en su lengua, luego aumento la intensidad del beso. Levanto su camisa y acaricio su vientre plano. Zafiro subió a al tope hasta llegar a unas de las frutas en el bol.
-¡La fruta! -jadeo cuando el mordió su oreja- Zafiro las comerá.
El frunció el ceño.
-¿Zafiro?
-La gata… -él se volvió hasta la gata y la agarro para dejarla en el suelo, esta ronroneo y se froto contra sus pies para luego lamerlo.- Zafiro tiene un buen gusto –el rio y volteo los panqueques.
-Ve como quedo mi pecho –señalo ella- esta todo pegajoso.
-Yo lo limpio luego, cariño –guiño el ojo y beso su mejilla.