Capítulo siete
Domingo. Cuatro con treinta y dos minutos. El tiempo seguía corriendo en el reloj de Tom. Ya había pasado mas de cuatros hora para que expirará el trato. John Cassidy estaba a punto de perder todo.
Había pasado el resto de la semana esperando el domingo porque estaba seguro de que _____ llegaría a Nueva Orleans en la mañana. Pero ahora no estaba tan seguro de ello. ____ siempre había sido una de aquellas chica que trataba de ser perfecta para sus padres. Eso lo había podido observar en los pocos años que la conocía.
Siempre sacaba buenas notas en el instituto. No hacia nada malo, pero al parecer todo había cambiado cuando se convirtió en una mujer.
Tamborileo con sus dedos su escritorio y decidió esperar un poco más. Estaba seguro de que ______ llegaría. Algo en su interior se lo aseguraba. Se sirvió en un vaso de cristal dos dedos de whisky.
Abrió su portátil y revisó su correo. Algunos eran mensajes basura. Otros de sus amigos. Algún que otro mensaje divertido. Y el resto era sobre la gente del gobierno. Siguió revisando y borrando mensajes cuando bufo y rodo sus ojos al ver aquel nombre en su pantalla. Jack Blair. Negó con su cabeza y abrió el mensaje para leerlo. Jack Blair , un encargado del gobierno, obligado a verificar si todo marchaba bien y transmitir información a su gente. Desde los comienzo de su proyecto había estado simplemente molestandolo. Era peor que un parásito, todas las semanas le llamaba a horas de la madrugada solo para preguntar si había terminado el proyecto.
Tom froto sus sienes con dos dedos al recordar los menudos dolores de cabeza que le había ocasionado mas de una vez.
Suspiro frustrado al leer el mensaje. Quería reunirse de nuevo con el. Cerro la portátil y volvió a ver su reloj.
-¿Esperas a alguien? -pregunto una voz masculina.
Tom levanto la mirada y se encontró con la de su amigo. Jerry Byrnes. Esbozo una sonrisa y lo dejo pasar a su oficina. Su amigo se sentó al frente de el.
-No has respondido. ¿Esperas a alguien? -volvió a preguntar; esta vez mirándole fijamente.
-No. ¿Debería de estar esperando a alguien? -respondió con otra pregunta.
-No exactamente, pero para que estés mirando el reloj, algo que no haces mucho debes de estarlo -contesto el seguro.
Tom se escogió de hombros restandole importancia. Miro a su amigo y sonrió al pensar en lo que pasaría por todo un mes con una hermosa mujer. Sin duda que estaba mas que convencido que ella aparecería.
-No espero a nadie, Jerry -mintió.
-Vale -lo miro incrédulo- ¿Quieres salir un rato? Podemos tomarnos algo -sugirió Jerry.
Tom levanto su vaso de cristal y mostro su contenido.
-Ya estoy tomando y no. No puedo salir.
-Sabias que estas esperando a alguien -Insistió su amigo. Tom cerro los ojos y suspiro.
-No lo hago. Simplemente no puedo salir.
-Claro que si. Solo levanta el culo de ese sillón y muévete -contesto Jerry; con tono divertido. Tom no contesto, solo tomo otro trago y lo miro- No me digas que sigues trabajando en ese jodido proyecto.
Tom asintió.
-Sigo prefiriendo mi vida, tengo un trabajo genial y fácil y no tengo complicaciones.
-Eres rico, obvio que la preferirías no necesitas dinero. Tienes suficiente como para tener cinco mansiones.
-Tu también lo eres -gruño.
- Pero lo he conseguido porque trabajo, no por herencia, Jerry. Si no recuerdas tuve que arreglarmelas yo mismo para sobrevivir apenas con veintidós.
Jerry hizo un gesto con las manos.
-Ya, tranquilizate solo quiero salir un rato. Hay un nuevo bar donde van unas mujeres que están... -hizo un gesto con los dedos y silbo- espectaculares.
Tom negó con la cabeza y sonrió. -Pensaba que ibas a por Katherine.
-Sigo haciéndolo. Ella es perfecta, se que me acostare con ella tarde o temprano -meneo sus cejas de una manera divertida y sonrió -De eso no hay duda alguna.
Domingo. Cuatro con treinta y dos minutos. El tiempo seguía corriendo en el reloj de Tom. Ya había pasado mas de cuatros hora para que expirará el trato. John Cassidy estaba a punto de perder todo.
Había pasado el resto de la semana esperando el domingo porque estaba seguro de que _____ llegaría a Nueva Orleans en la mañana. Pero ahora no estaba tan seguro de ello. ____ siempre había sido una de aquellas chica que trataba de ser perfecta para sus padres. Eso lo había podido observar en los pocos años que la conocía.
Siempre sacaba buenas notas en el instituto. No hacia nada malo, pero al parecer todo había cambiado cuando se convirtió en una mujer.
Tamborileo con sus dedos su escritorio y decidió esperar un poco más. Estaba seguro de que ______ llegaría. Algo en su interior se lo aseguraba. Se sirvió en un vaso de cristal dos dedos de whisky.
Abrió su portátil y revisó su correo. Algunos eran mensajes basura. Otros de sus amigos. Algún que otro mensaje divertido. Y el resto era sobre la gente del gobierno. Siguió revisando y borrando mensajes cuando bufo y rodo sus ojos al ver aquel nombre en su pantalla. Jack Blair. Negó con su cabeza y abrió el mensaje para leerlo. Jack Blair , un encargado del gobierno, obligado a verificar si todo marchaba bien y transmitir información a su gente. Desde los comienzo de su proyecto había estado simplemente molestandolo. Era peor que un parásito, todas las semanas le llamaba a horas de la madrugada solo para preguntar si había terminado el proyecto.
Tom froto sus sienes con dos dedos al recordar los menudos dolores de cabeza que le había ocasionado mas de una vez.
Suspiro frustrado al leer el mensaje. Quería reunirse de nuevo con el. Cerro la portátil y volvió a ver su reloj.
-¿Esperas a alguien? -pregunto una voz masculina.
Tom levanto la mirada y se encontró con la de su amigo. Jerry Byrnes. Esbozo una sonrisa y lo dejo pasar a su oficina. Su amigo se sentó al frente de el.
-No has respondido. ¿Esperas a alguien? -volvió a preguntar; esta vez mirándole fijamente.
-No. ¿Debería de estar esperando a alguien? -respondió con otra pregunta.
-No exactamente, pero para que estés mirando el reloj, algo que no haces mucho debes de estarlo -contesto el seguro.
Tom se escogió de hombros restandole importancia. Miro a su amigo y sonrió al pensar en lo que pasaría por todo un mes con una hermosa mujer. Sin duda que estaba mas que convencido que ella aparecería.
-No espero a nadie, Jerry -mintió.
-Vale -lo miro incrédulo- ¿Quieres salir un rato? Podemos tomarnos algo -sugirió Jerry.
Tom levanto su vaso de cristal y mostro su contenido.
-Ya estoy tomando y no. No puedo salir.
-Sabias que estas esperando a alguien -Insistió su amigo. Tom cerro los ojos y suspiro.
-No lo hago. Simplemente no puedo salir.
-Claro que si. Solo levanta el culo de ese sillón y muévete -contesto Jerry; con tono divertido. Tom no contesto, solo tomo otro trago y lo miro- No me digas que sigues trabajando en ese jodido proyecto.
Tom asintió.
-Sigo prefiriendo mi vida, tengo un trabajo genial y fácil y no tengo complicaciones.
-Eres rico, obvio que la preferirías no necesitas dinero. Tienes suficiente como para tener cinco mansiones.
-Tu también lo eres -gruño.
- Pero lo he conseguido porque trabajo, no por herencia, Jerry. Si no recuerdas tuve que arreglarmelas yo mismo para sobrevivir apenas con veintidós.
Jerry hizo un gesto con las manos.
-Ya, tranquilizate solo quiero salir un rato. Hay un nuevo bar donde van unas mujeres que están... -hizo un gesto con los dedos y silbo- espectaculares.
Tom negó con la cabeza y sonrió. -Pensaba que ibas a por Katherine.
-Sigo haciéndolo. Ella es perfecta, se que me acostare con ella tarde o temprano -meneo sus cejas de una manera divertida y sonrió -De eso no hay duda alguna.
Capítulo Ocho
Imbécil. Eres una imbécil, ____. Se dijo a sí misma y miro por un momento la hora en su móvil. Seis y diez. Suspiro y guardo el pequeño aparato. No podía creer que en verdad hiciera esto. Pasar un mes en la cama de... ¿un extraño? No. Extraño, no. De un conocido -y también un viejo amor- que no ve en diez años. Bufo por lo bajo y rodo los ojos en tan solo pensarlo. No podía tener una simple razón por la cual hiciera esto. Oh, claro por supuesto. Aquella mirada triste y desesperada de su padre le había roto el corazón. No podía dejar que un hombre le arruinara su vida o la suya.
Durante toda su adolescencia había querido obtener la más mínima atención de Tom Kaulitz. Y luego de diez años él le ofrecía acostarse con el por un mes entero. Su adolescente interior debía de estar feliz por el simple hecho que al fin la encontrara deseable. En cambio, ella estaba chispeante de rabia. Se rio en sus adentros recordando todo lo que había intentado en aquellos años. Había probado de todo para llamar su atención, desde insinuársele con la ropa de su madre hasta andar por su casa en un pequeño bikini. Sacudió su cabeza y se burlo de sí misma. Era la típica adolescente enamorada.
Dejo su mirada fija en la ventana y observo como avanzaba por el camino. Nueva Orleans era pintoresco y alegre. _____ la había visitado en varias oportunidades y se conocía gran parte de aquel lugar. Pero mientras avanzaba cada vez más y más en aquella carretera vieja. Dudaba de conocerla por completamente.
-¿Usted será la nueva asistente del Señor Kaulitz? –aquella voz serena le saco de sus pensamiento. Levanto la mirada y observo al hombre canoso conduciendo. ¿Asistente? Pero por supuesto, el no podía estar diciéndole a sus empleados que pasaría un mes acostándose con una mujer en fin que no chantajeara a su padre. Se aclaro la garganta y lo miro por el retrovisor.
-Sí, pero solo estaré por un tiempo –contesto suavemente. El hombre asintió y siguió conduciendo con su mirada fija en el camino. La miro por el retrovisor y achico sus ojos.
-Me parece conocida. ¿La he visto en alguna parte?
Lo que faltaba, que terminara reconociéndola y llamara algunos medios de comunicación para decirles que ella se encontraba en Nueva Orleans. Como si no fuera poco aguantarse todos aquellos flashes en sus conciertos.
-No creo –sonrió y volvió a clavar su mirada en el camino.
Los minutos siguieron transcurriendo y ella observaba como pasaba los arboles y letreros a medida que avanzaban. Agrando sus ojos para poder ver una inmensa casa blanca que se veía al final del camino. Aquella casa era dos veces más grande que la suya y era absolutamente hermosa. Tenía el diseño de una mansión francesa y estaba extrañamente alejada de todo. De lejos se podía observar cómo le rodeaban muchos árboles como una especia de cerca. Su corazón de acelero al ver como el hombre canoso cruzaba hacia la izquierda y se acercaba a aquella casa.
Cuando el coche se detuvo al frente de la casa, ____ casi creyó morir. Era enorme. Casi se sentía intimidada por su tamaño. Vio como el hombre rodeaba el coche y abría su puerta para que saliera. Le ofreció su mano y con una cálida sonrisa la acepto.
-Señorita Cassidy, ¿no? –la miro esperando a que le corrigiera. Ella asintió- Bienvenida a la mansión Kaulitz –le sonrió.
Imbécil. Eres una imbécil, ____. Se dijo a sí misma y miro por un momento la hora en su móvil. Seis y diez. Suspiro y guardo el pequeño aparato. No podía creer que en verdad hiciera esto. Pasar un mes en la cama de... ¿un extraño? No. Extraño, no. De un conocido -y también un viejo amor- que no ve en diez años. Bufo por lo bajo y rodo los ojos en tan solo pensarlo. No podía tener una simple razón por la cual hiciera esto. Oh, claro por supuesto. Aquella mirada triste y desesperada de su padre le había roto el corazón. No podía dejar que un hombre le arruinara su vida o la suya.
Durante toda su adolescencia había querido obtener la más mínima atención de Tom Kaulitz. Y luego de diez años él le ofrecía acostarse con el por un mes entero. Su adolescente interior debía de estar feliz por el simple hecho que al fin la encontrara deseable. En cambio, ella estaba chispeante de rabia. Se rio en sus adentros recordando todo lo que había intentado en aquellos años. Había probado de todo para llamar su atención, desde insinuársele con la ropa de su madre hasta andar por su casa en un pequeño bikini. Sacudió su cabeza y se burlo de sí misma. Era la típica adolescente enamorada.
Dejo su mirada fija en la ventana y observo como avanzaba por el camino. Nueva Orleans era pintoresco y alegre. _____ la había visitado en varias oportunidades y se conocía gran parte de aquel lugar. Pero mientras avanzaba cada vez más y más en aquella carretera vieja. Dudaba de conocerla por completamente.
-¿Usted será la nueva asistente del Señor Kaulitz? –aquella voz serena le saco de sus pensamiento. Levanto la mirada y observo al hombre canoso conduciendo. ¿Asistente? Pero por supuesto, el no podía estar diciéndole a sus empleados que pasaría un mes acostándose con una mujer en fin que no chantajeara a su padre. Se aclaro la garganta y lo miro por el retrovisor.
-Sí, pero solo estaré por un tiempo –contesto suavemente. El hombre asintió y siguió conduciendo con su mirada fija en el camino. La miro por el retrovisor y achico sus ojos.
-Me parece conocida. ¿La he visto en alguna parte?
Lo que faltaba, que terminara reconociéndola y llamara algunos medios de comunicación para decirles que ella se encontraba en Nueva Orleans. Como si no fuera poco aguantarse todos aquellos flashes en sus conciertos.
-No creo –sonrió y volvió a clavar su mirada en el camino.
Los minutos siguieron transcurriendo y ella observaba como pasaba los arboles y letreros a medida que avanzaban. Agrando sus ojos para poder ver una inmensa casa blanca que se veía al final del camino. Aquella casa era dos veces más grande que la suya y era absolutamente hermosa. Tenía el diseño de una mansión francesa y estaba extrañamente alejada de todo. De lejos se podía observar cómo le rodeaban muchos árboles como una especia de cerca. Su corazón de acelero al ver como el hombre canoso cruzaba hacia la izquierda y se acercaba a aquella casa.
Cuando el coche se detuvo al frente de la casa, ____ casi creyó morir. Era enorme. Casi se sentía intimidada por su tamaño. Vio como el hombre rodeaba el coche y abría su puerta para que saliera. Le ofreció su mano y con una cálida sonrisa la acepto.
-Señorita Cassidy, ¿no? –la miro esperando a que le corrigiera. Ella asintió- Bienvenida a la mansión Kaulitz –le sonrió.
HOLA!!! BUENO ... YA SE VAN A VER ... MAÑANA LES AGREGARE LOS SIG ... YA SABEN 3 O MAS Y AGREGO SINO NO .. ADIOS :))
O.o Subeeeee!! Me emocionoo.
ResponderBorrarComo la tratará Tom?
Sigueeeeeeeeee
ResponderBorrarSube pronto *.*
ResponderBorrar:)
Me encanto virgi me muero x saber como reaccionara Tom al verla personalmenteee!!! sube please!!!
ResponderBorrarO dios que pasara??? Sube los. Prox bye cuidate y esta genial la novee bye
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